Escrito por

Corresponsales no bancarios dinamizan la economía de las pequeñas ciudades

Hace cinco años, la definición técnica de un corresponsal no bancario no existía en Ecuador. Sin embargo, durante los últimos dos años, estos establecimientos -que surgen tanto en pequeñas como en grandes ciudades- se han convertido en un punto clave para el movimiento económico y desarrollo comercial de su barrio o sector.

Gian Paolo Lauri, gerente de Canales Alternativos del Banco de Guayaquil, indica que un corresponsal de este tipo consiste en “colocar un punto de atención bancaria en un negocio no bancario”, tal como se maneja actualmente el Banco del Barrio.

Este canal fue el primero de su tipo en el Ecuador y comenzó sus operaciones el mismo año (2008) que la Junta Bancaria reguló la definición y bases de esta categoría de negocio.

Para Lauri, la implementación de los corresponsales no bancarios permiten un beneficio a la comunidad. “Antes el cliente que no disponía del servicio se movilizaba a otras ciudades para pagar los servicios básicos o retirar dinero, y por seguridad ya no regresaba en el bus con la plata en el bolsillo, sino que lo hacía con las compras, lo que restaba oportunidades al comercio de su sector. Hoy en día, ese dinero se mueve en su propia comunidad, lo que dinamiza su economía y en muchos casos ha ayudado a crear nuevas plazas de trabajo”.

Los establecimientos, por su parte, tienen un incremento en el tráfico de clientes, que “aunque sea con el vuelto van llevando un caramelo”, afirma el ejecutivo, tras agregar que “si en una comunidad antes había 1.000 personas que cobraban el bono, eran cerca de $ 35.000 los que probablemente se quedaban fuera, pero que ahora pueden consumirse en su comunidad”.

Banco del Barrio divide sus servicios en cuatro segmentos. Los que pertenecen al banco (depósitos, retiros y consultas de cuentas de ahorro, corriente, pago efectivo o cuenta amiga), los servicios públicos (pago del Bono de Desarrollo Humano, Servicio de Rentas Internas), recaudos por servicios básicos (agua, luz, teléfono) y de empresas privadas (telefonía celular, casas comerciales, televisión prepagada, entre otros), con los que llegan a vincular a más de 75 empresas.

Lauri asegura que el Banco del Barrio como parte del sistema de corresponsales no bancarios permitirá el próximo año dinamizar aún más la economía, sobre todo, en los poblados y zonas distantes a las grandes ciudades como Guayaquil, Quito y Cuenca. “El próximo paso es que este canal se convierta en un punto de referencia para el microcrédito, así toda persona presentando su cédula podrá conocer si califica o no a un microcrédito con el Banco de Guayaquil, en cualquiera de los 4.000 Bancos del Barrio que esperamos tener para el 2013”.