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Comunicado Banco de Guayaquil

Guayaquil, marzo 27 de 2014

El motivo de este comunicado es para realizar una rectificación de los datos presentados por ciertos medios acerca del Caso del Sr. Luis Alberto Ortiz Vásquez. En la ciudad de Quevedo.

 El viernes 21 de marzo del presente año, se publicó una noticia en la cual se mencionaba que el Banco de Guayaquil inició un juicio por la cantidad de 22 mil dólares por un crédito hipotecario que realizó el Sr. Luis Alberto Ortiz Vásquez hace 9 años, de lo cual él indica, ha pagado $18,000. Además agregó: “El banco no quiere reconocer esos abonos y dice que le debo $100.000”

 Debido a este acontecimiento, suscitaron diversos hechos de los cuales el Banco de Guayaquil no tiene ninguna injerencia.

 Es por ese motivo que pedimos de favor usar los datos que detallamos a continuación como referencia:

 La demanda para el cobro del crédito fue presentada en octubre de 2004.

  • El inmueble hipotecado fue avaluado pericialmente en la cantidad de US$ 276.171,03.
  • En marzo de 2010, luego de ganar el juicio, se liquidó pericialmente la deuda en US$ 40.096,29 y por ese valor se dictó el mandamiento de ejecución.
  • El remate del edificio ocurrió en febrero de 2013. El Banco de Guayaquil no participó y el ganador fue la señora Martha Orellana Coronel, con una postura de US$ 285.000 de contado. Actualmente la adjudicación se encuentra inscrita en el Registro de la Propiedad de Quevedo, por lo que el nuevo dueño del edificio es la señora Orellana.
  • Dado que la liquidación era del año 2010 y el remate ocurrió en el 2013, se hizo una nueva liquidación pericial de la deuda en septiembre de 2013 por el monto de US$ 50.539,63, en la que se consideraron los abonos realizados. Este es el valor que le toca recibir al Banco.
  • La diferencia entre la postura (US$ 285.000) y nuestro crédito (US$ 50.539,63), esto es aproximadamente US$234.000, le deberá ser entregada al señor Ortiz o a quien el juez disponga en caso de existir otros acreedores.
  • Aún no se distribuye el dinero de la postura y, por ende, el Banco de Guayaquil no ha recibido el pago que le corresponde.

De estos hechos se desprenden las siguientes conclusiones:

(i) El litigio ha durado 10 años, durante los cuales el deudor ha tenido las más amplias posibilidades de defensa (y, por supuesto, de cancelar la deuda para evitar el remate);

(ii) El Banco no presentó postura por el edificio;

(iii) El edificio fue rematado a una tercera persona, quien es el nuevo dueño;

(iv) El Banco no está cobrando de más, sino lo que el perito determinó en el juicio;

(v) Al deudor le corresponderá recibir el vuelto (postura pagada menos nuestro crédito) que la justicia disponga; y,

(vi) El Banco no tiene ninguna relación ni responsabilidad por el eventual desalojo del edificio, puesto que estas acciones corresponden exclusivamente al nuevo dueño del inmueble.

Sin más que añadir al presente, agradecemos de antemano la atención prestada y solicitamos comedidamente que se realicen las aclaraciones del caso con base en la información expuesta, que esperamos sirva para clarificar la realidad de los hechos.